lunes, 21 de julio de 2014

Comenzando la semana... #10

Esta semana estoy leyendo La chica de los ojos del color de mi piscina, de Jorge Salinas. Me está gustando mucho, es un thriller que incluye el tema del coaching, y es muy entretenido.



Y después leeré La increíble y formidable aventura del escritor que no quería serlo, de Depablo i Martí, un libro que me conquistó por su título y su portada, y al que tengo muchas ganas.


Y luego estoy indecisa, tengo varios que me apetecen, así que leeré el que más me atraiga en ese momento.

¿Y vosotros, qué estáis leyendo?

domingo, 20 de julio de 2014

El alma del mundo, de Alejandro Palomas





Título: El alma del mundo
Autor: Alejandro Palomas
Nacionalidad: España
Espasa, 2011
304 páginas
Tapa dura
Precio: 17 euros
ebook: No disponible






Hace tiempo, varias personas de las que me fío mucho comentaban en Twitter y en sus blogs lo mucho que les gustaba Alejandro Palomas, así que me animé a leer alguna de sus novelas. Decidí empezar por El tiempo que nos une, del que había oído muy buenas críticas, y le encargué a mi padre que me lo cogiera en la biblioteca, pero se equivocó de título, y así es como llegó a mis manos El alma del mundo.


Argumento

Otto Stephens y Clea Ross ingresan en un asilo para ancianos ricos y solicitan que una cuidadora en particular, Ilona, se ocupen de ambos.
Durante tres meses, las vidas de Clea, Otto e Ilona se entrelazan, se llenan de confidencias, de secretos, de verdades a medias, de medias mentiras, de descubrimientos; y acaban formando un mosaico del que nada es lo que parece.

Mi opinión

El alma del mundo es la primera novela que leo de Alejandro Palomas, pero tengo claro que no será la última. Con una prosa cuidada, nos acerca a estos tres personajes tan especiales. Ilona, quien ha tenido un pasado muy duro, empieza a trabajar en esta atípica residencia. Por las mañanas, cuida de Clea, una anciana de 90 años, encantadora e implacable al mismo tiempo, que en su juventud renunció a su brillante carrera como violonchelista en beneficio de la de su marido. Por las tardes, se encarga de Otto, un anciano extrovertido y seductor, quien le pide a Ilona (cuyo anterior oficio era luthier), que construyan juntos un violonchelo.
La vida de los tres se entralaza, influyéndose los unos a los otros. Poco a poco, vamos conociendo su pasado, lleno de secretos, rencores, palabras no dichas, silencios cargados de culpa, amor, desamor y soledad.
Clea y Otto harán un repaso de sus vidas, de aquello que hicieron y de lo que se arrepienten, y de lo que no hicieron y se arrepienten aún más. E Ilona, por su parte, tras la muerte de su madre y la separación de su gran amor Miguel, verá que aún hay esperanzas para ella, que todavía es joven para rendirse sin luchar, para renunciar a vivir.
El alma del mundo es una novela llena de sentimientos. Prevalece el de la soledad, aquel que acompaña a las personas aunque estén rodeadas de gente. Pero sobre todo, la novela es un canto a la esperanza, a las segundas oportunidades, a volver a ilusionarte y vivir cuando creías que ya no podrías ser feliz.

Recomendación final

El alma del mundo es una novela muy bonita, cargada de ternura y melancolía, con unos personajes a los que cogerás mucho cariño y que te conquistarán.

Valoración:

7/10
“La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; 
sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso". 
Franz Lisztiguel

martes, 15 de julio de 2014

Un hotel en ninguna parte, de Mónica Gutiérrez



Título: Un hotel en ninguna parte
Autora: Mónica Gutiérrez
Nacionalidad: España
Autopublicado, 2014
186 páginas
Ebook: 1,98 €

Formato físico no disponible



En cuanto me enteré de que Mónica Gutiérrez sacaba nueva novela, no dudé en ir a Amazon y hacerme con ella, porque Cuéntame una noctalia me gustó mucho, e intuía que Un hotel en ninguna parte no iba a decepcionarme.

Y cuando Isi de From Isi propuso hacer una lectura conjunta, me apunté de inmediato, y todos hemos disfrutado de esta encantadora historia.


Argumento

¿Quién dijo que las segundas oportunidades no podían ser las mejores? No importa lo mucho que te escondas: cuando el amor viene a por ti, te encuentra.

A Emma Voltarás no le queda nada: ni trabajo, ni casa, ni pareja. Por eso acepta una oferta para trabajar todo el invierno en El Bosc de les Fades, un hotel escondido en un bosque. Allí aprenderá que todo lugar extraordinario esconde secretos pero ¿no es ese el mejor punto de partida para empezar de nuevo? Y es que cuando no te queda nada allí de donde vienes no tienes más remedio que seguir adelante.

Emma pronto descubrirá que la amistad puede encontrarse en cualquier lugar, por muy escondido que esté, quizás de la mano de una camarera de habitaciones hada madrina, o de una niña extraordinaria, o de un viejo escritor necesitado de ternura, o de un cocinero que le abrirá las puertas de los escenarios, o de un surfero que se hace mayor a su pesar, o de una jardinera susceptible; o, quizás de la mano de un hombre huraño y maravilloso capaz de devolverle la ilusión por volver a bailar sobre zapatos de cristal entre las flores de un jardín encantado.

Sin mapas.
Sin prisas.
Sin condiciones.
Ven a perderte en El Bosc de les Fades.


Mi opinión

Un hotel en ninguna parte está narrado de manera epistolar, con los emails que mandan Samuel y Tristán (principalmente a su madre), y Emma (a su amiga Anna).

Más de una vez he dicho que cada libro tiene su momento, y éste vino en el mejor de todos. Antes de llegar a El Bosc de les Fades y hacerme huésped en este hotel tan peculiar, estaba atravesando una apatía lectora debido a mi estado de ánimo (más bien, desánimo). Y la lectura de Un hotel en ninguna parte supuso un soplo de aire fresco, una inyección de positivismo, una parada en el camino, que realmente necesitaba.

Mónica Gutiérrez sabe cómo meterte en su mundo, cómo transportarte al hotel, y hacerte sentir uno más de sus integrantes. La historia es una delicia, con unos personajes entrañables, una historia muy tierna y una ambientación insuperable, realmente tienes la sensación de estar en El Bosc de les Fades y pasear por sus maravillosos paisajes.

A través de los emails, por lo que cada uno cuenta, te haces una idea mental perfecta de cómo es cada uno de los personajes; de una manera sencilla, Mónica Gutiérrez ha creado unos personajes reales y cercanos.

La novela te saca más de una sonrisa, especialmente (al menos en mi caso), Tristán, quien tiene unos golpes de humor (y unas posdatas en sus emails) buenísimos.

Leí el libro en un suspiro, antes de darme cuenta ya lo había acabado, y me dio pena haber terminado la historia y tener que abandonar el hotel y despedirme de todos.

La historia no tiene grandes sorpresas, sabes por dónde te va a llevar, pero eso no hace que disfrutes menos de ella. La novela te transmite energía, “buen rollo”. Al igual que la protagonista, encontramos paz en un mundo lleno de caos y estrés.

Por último, decir que se nota que esta es la segunda novela de la autora porque, aunque Cuéntame una noctalia me gustó y estaba muy bien escrita, con Un hotel en ninguna parte se supera, la novela me ha gustado mucho más, y la historia de amor está mucho más conseguida.

Antes de terminar mi reseña, quería hacer una mención sobre los libros autopublicados. En muchos, se nota que no hay detrás un editor / corrector / editorial / como quieras llamarlo, que lime la historia, recorte la paja, corrija erratas, pula la historia. En esta novela eso no pasa, se nota que es un texto muy cuidado, mimado y pulido, lo cual es de agradecer, y además anima a los lectores a acercarse a autores desconocidos y que no están respaldados por una editorial, porque ya quisieran muchos escritores y editoriales publicar algo de la calidad de Un hotel en ninguna parte. Y encima, por menos de dos euros.


Recomendación final

Así que como podéis comprobar, no puedo más que recomendaros leer Un hotel en ninguna parte, una historia fresca y maravillosa, que te dejará con el ánimo renovado y muy buen sabor de boca.

Si queréis haceros con la novela, pinchad aquí.

Valoración:

9/10
Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente
te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, 
puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas”. 
Pablo Neruda

domingo, 13 de julio de 2014

Mis nuevos inquilinos #2


Ya os conté todos los libros que se vinieron a mi casa en mayo y junio. Ahora les toca el turno a los que fueron a parar a mi Kindle. Por suerte, estos no abultan, porque un día de estos mi madre me echa de casa, con todos mis libros metidos en cajas.

Gracias al concurso del BookTag de Sinerrata del Día del libro, 4 nuevos inquilinos se quedaron en mi libro electrónico:


- El retorno de los bardos y Manuscrito en el tiempo, ambos de Lucía Solaz Frasquet.
Allí donde el viento espera, de Maia Losch,
- El rompecabezas del cabo Holmes, de Carlos Laredo.

El que más me atrae de todos es éste último, he oído muy buenas cosas de él, y recientemente se ha publicado la segunda parte.




 


Gracias al concurso de No solo leo, pude descargarme gratis La red Caronte, de Gemma Herrero, y a todos los que participaron en la lectura conjunta les gustó, así que no creo que tarde mucho en leerlo.

Y otro al que tengo muchas ganas: Mutatis mutandis, de César Pérez Gellida. Un relato corto, spin off de la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne. Sigue estando gratis en Amazon.




Y otros dos con los que me hice gracias a las ofertas de unos días gratis (y procuro no mirar esta sección, ni los Kindle flash, porque sería una locura todos los que descargaría y compraría):

Sal de mis sueños, de Fernando Trujillo. No he leído nada del autor, pero me han hablado bien de él, y el libro me atrajo.

Lágrimas de tequila, de Cita Franco. Un libro de relatos que tengo muchas ganas de leer.
 



También compré Un hotel en ninguna parte, de Mónica Gutiérrez. Me gustó mucho Cuéntame una noctalia, así que no dudé en comprarlo en cuanto salió publicado, y me ha encantado, una auténtica maravilla.

Y Montse de Un alma prendida nos recomendaba por Twitter Los muertos no aceptan preguntas, de Antonia Romero. Me dijo que no me iba a arrepentir, así que no tuve más remedio que comprarlo, y lo leeré en breve.




Los dos siguientes me los mandaron sus autoras:

 - Ellas también viven, de Pilar Muñoz Álamo. A todos aquellos que participamos en la lectura conjunta de Los colores de una vida gris, la autora nos ofreció su anterior libro, un compendio de relatos de los que me han hablado muy bien.

- Y María José Moreno, un día que en Facebook dije que estaba con apatía lectora, me mandó su libro Vida y milagros de un ex, para reírme y pasar un buen rato.




También me ofreció Andrés Ortiz Tafur su libro de relatos Caminos que conducen a esto. Echando un vistazo al libro, no pude decir que no.

Y el último inquilino alojado en mi libro electrónico es Bobo  (...porque necesitaba vengar a su perro de agua), de Antonio Lagares. De este autor leí La rastreadora, una novela muy original que me gustó mucho, así que estoy deseando leer otro libro suyo en un registro tan diferente.




Como veis, tengo muchas lecturas pendientes, a cuál más interesante, así que entenderéis que me resulte difícil elegir, y que me tire un buen rato mirando en mis estanterías, hasta que encuentro el libro que en ese momento me apetece leer (porque soy de la firme creencia de que hay libros que necesitan leerse en el momento adecuado, o no se disfrutarán tanto). 

Y vosotros, ¿cómo elegís vuestra próxima lectura?

viernes, 11 de julio de 2014

Un álamo en otoño, de Eva Barro




Título: Un álamo en otoño
Autora: Eva Barro 
Nacionalidad: España
Bohodón Ediciones, 2013
262 páginas.
Tapa blanda
Precio: 17 euros
ebook: 7,59 €






Argumento

A los cuarenta años, la profesora Lucide empieza a apreciar las “hebras doradas” de su tapiz vital, las que hay que reconocer para disfrutarlas en el momento en que aparecen, las que hay que guardar para deleitarse mediante el recuerdo. Los otros hilos son oscuros, ásperos, amargos, horrísonos o pestilentes, y aunque más numerosos, son los que es preciso olvidar, tras superarlos, para valorar con cierta justicia el resultado final del bordado. Y en el ocaso, al final de su otoño presidido por los álamos, reconoce que, aunque tal vez con cierto retraso, ha sido capaz de cumplir su misión y ha valido la pena.



Mi opinión 

Un álamo en otoño comienza con Elena, una mujer de 40 años, en la consulta de Mercedes, después de haberse intentado suicidar. Mercedes le pide que le hable de ella, y así, mediante los recuerdos de Elena, mezclando distintos momentos y épocas de su vida, vamos conociéndola.

La novela tiene dos partes. La primera, “Un álamo...”, nos cuenta el pasado de Elena, y lo que le ha llevado a estar en esa consulta. La segunda parte, “… en otoño”, nos narra lo que le pasa a partir de ese momento.

Al principio, me costó hacerme con la historia. La novela no tiene una estructura convencional. Se apoya principalmente en los diálogos, sin indicar quién es el que habla (es decir, sin el típico -dijo Elena). Y por eso al principio me liaba un poco, hasta que no avanzaba un par de líneas en el diálogo, no sabía quiénes estaban hablando, ni en qué momento de la vida de Elena estaba. Pero enseguida te sitúas, y el planteamiento me ha gustado, le da agilidad a la historia.

Los diálogos están intercalados con los pensamientos de Elena, y a veces, una misma escena la autora nos la cuenta en dos columnas, una bajo el punto de vista de Elena, y la otra, bajo la perspectiva de Alan, un joven alumno que va a ser muy importante en la vida de Elena.

Mientras Elena va desgranando su vida a Mercedes, conocemos la relación con su marido, a quien hace mucho que no quiere, pero con quien sigue por no tener a dónde ir; la relación con su madre, que siempre la ha sobreprotegido; y el soplo de vida que supone para ella comenzar a trabajar como en la Universidad, donde trabará amistad con un compañero, se sentirá valorada, y conocerá a un joven que reavivará sus ilusiones y dará un vuelco a su vida.

La madre de Elena me sacaba de quicio, tan controladora, pendiente del qué dirán, siempre haciéndose la víctima y defensora a ultranza de que el papel primordial de la mujer es su hogar, ser ama de casa (en plan: El hombre es el que tiene que traer dinero a casa, y la mujer tiene que tener la casa impoluta, la comida hecha y al marido satisfecho, porque es su obligación en la vida).

Unido a que su marido ni le dirige la palabra si no es para reprocharle algo, para Elena supone un punto de inflexión empezar a trabajar en la Universidad, y sentirse reconocida, escuchada, útil. Por eso, dice que a los 40 es cuando siente que ha comenzado a vivir y a tomar sus propias decisiones. Y, en cierto modo, es así.

Entonces, ¿por qué se intentó quitar la vida? Tendrás que leer Un álamo en otoño para averiguarlo.

Me ha gustado mucho la novela, adentrarme en la vida de Elena y conocerla. Un álamo un otoño no es una novela de aventuras, no pasan grandes cosas, sólo es la vida de una mujer de 40 años. Pero el ritmo no flojea, la historia me ha resultado muy interesante y en ningún momento me he aburrido.

Elena es un personaje muy bien construido, es real, con sus virtudes y sus defectos. Te lleva a reflexionar sobre la vida, cómo al no elegir, estás eligiendo. Cómo puedes vivir, sin vivir realmente. Y, desde luego, ya no miraré a los álamos de la misma manera.

* Gracias a Bohodón Ediciones por facilitarme un ejemplar de la novela para su lectura y reseña.


Valoración:

7,5/10

“Amar es este error imprescindible para poder vivir,
esta forma distinta de sentir la lluvia cuando llega el otoño”.
Fernado Beltrán