lunes, 1 de septiembre de 2014

Comenzando la semana con... #13

Hoy comienzo a leer un libro que me apetece un montón: Danza de dragones, de George R. R. Martin.



La saga Canción de hielo y fuego me está encantando. El último, Festín de cuervos, fue un poco más lento, y que el autor hablase de unos personajes sí y otros no, no me hizo mucha gracia, pero aun así me gustó, especialmente el final.

Me han dicho que éste es más lento aún que el anterior, así que voy a rebajar un poco mis expectativas, para que no me defraude. De todas maneras, en Danza de dragones sí sale Tyrion, así que muy mal no puede estar :)

Y ésta va a ser la lectura que me va a acompañar durante al menos dos semanas. Bueno, que nos va a acompañar, porque hemos empezado a leerlo juntas Carax (de Asteroide B612) y yo.


Y vosotros, ¿con qué lectura empezáis esta nueva semana (y mes)?

domingo, 31 de agosto de 2014

Adiós al verano, hola a un nuevo año escolar :)

Se acaba agosto, y con él, el verano.  Mañana debería empezar a trabajar, pero por desgracia no va a ser así, porque sigo de baja. Quién me iba a decir a mí que echaría tanto de menos mi rutina. Echo de menos hasta madrugar, por lo que ello implicaría: que por fin mi rodilla estaría bien, que puedo trabajar y hacer mi vida normal, sin dolores, sin tener que estar casi todo el día con la pierna en alto, y pudiendo hacer cosas, salir de casa y dar una vuelta sin que acabe reventada y al día siguiente tenga la rodilla hinchada.

Pero bueno, voy mejor, y espero que en breve recupere mi rutina, esa que a veces parece monótona y que, cuando nos falta (y no porque estemos de vacaciones), la valoramos más de lo que nunca hemos hecho.

Aun así, sé que soy afortunada. Si trabajase en una empresa privada, lo más probable es que mi puesto peligrase, o que me hubiese incorporado antes de tiempo para no perder mi trabajo. Aunque no sé muy bien cómo lo hubiera hecho, puesto que no puedo estar sentada más de una hora sin que me duela.

Así que tengo que dejar de pensar en negativo, y centrarme en lo bueno: tengo un trabajo fijo (con lo difícil que está hoy el mundo laboral y lo mal que están las cosas) y que además me encanta. Tiene sus días malos (trabajar de cara al público no siempre es fácil, y menos en un Centro de Servicios Sociales), pero me gusta, me siento realizada, y además hay muy buen ambiente laboral.

Y ahora mismo, estoy mejor. La recuperación es lenta, más lenta de lo que yo esperaba y quería, pero mi rodilla poco a poco va mejorando. Está siendo duro, casi todo el día encerrada en casa, subiéndome por las paredes. Mi familia puede dar fe de lo pesada que puedo llegar a ser, no es mi intención quejarme todo el día, pero no puedo evitarlo, que me duela casi todo el tiempo y no poder hacer mi vida normal me está superando. Pero tengo que cambiar el chip, y qué mejor que empezar ya mismo, con septiembre. Nueva semana, nuevo mes, nuevo comienzo, nuevo propósito: centrarme en lo bueno. Y hay mucho donde elegir: Lo más probable es que no tenga que operarme (si se puede evitar el quirófano, mejor que mejor);  mi trabajo va a estar ahí esperándome cuando esté recuperada; la rehabilitación va muy lenta, pero funciona; mi familia me apoya y me soporta cuando ni yo  misma me aguanto; tengo unos amigos geniales que hacen que me olvide de mi rodilla; por fin estoy escribiendo y mi novela va avanzando; tengo mis libros, series y películas, que siempre te evaden de la realidad; y tengo este blog, mi pequeño espacio en el que hablo de mis lecturas, y al que gracias a él he conocido a gente maravillosa (además de descubrir a nuevos libros y autores).

Y todo esto venía a cuento de que se acaba agosto, empieza un nuevo año escolar, y quiero centrarme en las cosas positivas que hay en mi vida. Necesitaba desahogarme y sacar el pesimismo que, de vez en cuando, y últimamente con demasiada frecuencia, me invade.


Y con respecto al blog, quiero hacer un nuevo diseño. La cabecera cada vez me gusta menos, pero no tengo muy claro qué es lo que quiero. Algo más simple, minimalista, alegre y que transmita energía positiva. 

jueves, 28 de agosto de 2014

La chica de los ojos del color de mi piscina, de Jorge Salinas



Título: La chica de los ojos del color de mi piscina
Autor: Jorge Salinas
Nacionalidad: España
Planeta, 2014
448 páginas.
Tapa blanda con solapas
Precio: 19,90 euros


ebook: 9,99 €




Argumento

Jaime es un ejecutivo que lo ha dejado todo para convertirse en coach. Entre sus clientes están Carlos, directivo de una teleco, y Nadia, ejecutiva de una firma de cosméticos. No tienen nada que ver el uno con el otro, pero cuando el novio de Nadia halla un archivo secreto en el sistema de Telecomunica, la empresa de Carlos, la vida de los tres personajes dan un vuelco inesperado.


Así se desencadena una vertiginosa historia de amor en una trama de corrupción, sensualidad, muerte y traición donde convergen las altas esferas empresariales y el mundo del coaching, el innovador método para el desarrollo personal y profesional.


Mi opinión

La chica de los ojos del color de mi piscina empieza con un prólogo que te avanza de manera ambigua lo que le va a deparar a uno de los protagonistas. Y sólo con ese prólogo, ya sabes que estás ante  una historia que se te va a pegar a las manos. Os voy a poner parte de él para que veáis a lo que me refiero:

"Sé que soy el siguiente pero aún no conozco a mi verdugo... ¿Será la enfermedad o la maldad humana lo que acabe conmigo? ¿Acaso me importa? ¿Merece la pena seguir viviendo? Si hubiese advertido lo que estaba pasando, ¿habría tenido la menor oportunidad de evitarlo?
(...)
Ahí estáis, tan inconscientes y tan tranquilos. Pensáis que todo ha acabado, pero solo  es el principio. La sangre y la tragedia volverán a ser mis compañeras de viaje, aunque esta vez no llegarán sin ser invitadas. Yo seré quien las llame".

Aunque está en primera persona, no diga en ningún momento quién es y el resto del libro esté escrito en tercera persona, en cuanto avanzas un poco en la novela, por la manera de hablar, es fácil intuir quién es el que hablaba al principio.

Cada capítulo comienza con una frase motivadora, que te invita a reflexionar, y que tendríamos que tener muy presentes en nuestra vida diaria, para no dejarnos llevar por la rutina y tener en mente qué objetivos tenemos en la vida, y hacer lo que esté en nuestras manos para conseguirlos.

Y es que uno de los protagonistas, Jaime, es un coach, y gracias a él y a los clientes que tiene en distintas fases del proceso, vemos lo que es el coaching y cómo se aplica en el día a día. Esta es la explicación que le da Jaime a Carlos, un empleado de Telecomunica, en su primera sesión: 

"Para poder hacer coaching hacen falta cuatro cosas. Un coach, que en este caso es mi papel; un cliente o coachee, es decir, tú; una brecha de aprendizaje o algo que se quiera mejorar, es decir, tus objetivos; y finalmente la libertad de querer hacerlo".

Me ha resultado muy interesante, porque el coach no le dice a su coachee lo que tiene que hacer, ni le da su opinión; hace las preguntas oportunas para que él vea las cosas desde otra perspectiva, sea capaz de expresar con palabras precisas lo que siente ante una situación, y así ver de qué manera puede reaccionar ante ella.

De una manera amena y que en ningún momento parece demasiado explicativa ni se hace pesada, Jorge Salinas nos introduce en el mundo del coaching. Me ha parecido instructivo y estimulante, además de muy original, mezclar de esa manera coaching y thriller en un mismo libro. El autor es coach, así que sabe de lo que habla, y además, lo hace muy bien.

Pero La chica de los ojos del color de mi piscina no se centra exclusivamente en el coaching. Es uno de sus puntos fuertes, pero no el único. Por culpa de una clave de acceso que le mandan por error a Juanma, éste halla una base de datos con información comprometedora para la empresa Telecomunica. Así, las vidas de Juanma, su novia Nadia, el coach de ella, Jaime, y Carlos, un amigo que trabaja en Telecomunica y al que Juanma pide ayuda, se ven entrelazadas e inmersas en una trama de corrupción, estafas, cárteles mejicanos y asesinatos, en la que la vida de todos correrá peligro.

Hay varios "malos", y hasta casi el final, no sabes quién está con quién, o a qué bando pertenecen. Supongo que es para que estemos tan perdidos como los personajes, y por eso el autor juega al despiste a propósito. Y aunque intuyes por dónde van los tiros, es un poco lioso.

La trama es muy entretenida y actual. Las estafas empresariales, los pagos en diferido, la corrupción. Lo de los cárteles de droga no sé, porque no estoy muy puesta en ese tema, pero me ha parecido plausible. Y con esos ingredientes, unido al coaching, varios asesinatos, la atracción que sienten dos de sus protagonistas y la investigación para descubrir lo que hay detrás de esa base de datos, Jorge Salinas cocina un cóctel explosivo y adictivo, que te mantendrá pegado a las páginas de la novela.

Sin duda, La chica de los ojos del color de mi piscina me ha resultado una lectura muy entretenida, las páginas volaban en mis manos, queriendo saber cómo iba a terminar todo. El final es un tanto abierto, no sé si porque va a haber segunda parte, o porque en la vida no todo se resuelve y siempre queda algún cabo suelto.

Como última reflexión, me ha chirriado un poco que le mandasen a Juanma una clave por error que da acceso a datos tan importantes y comprometedores y que, al principio, le den un simple aviso para que no meta las narices donde no debe. Porque si yo formase parte de un grupo criminal que maneja millones y no duda en matar a cualquiera que represente una amenaza para sus intereses, no mandaría un simple mensaje diciendo que te olvides de todo; "arreglaría" el problema desde el primer momento, antes de que fuese a más y se convirtiese en algo que escapase a mi control. Puestos a ser criminales y asesinos, mejor hacer las cosas bien desde un principio, ¿no? O tal vez es que veo demasiadas series policíacas y leo mucha novela negra, y me sale mi vena psicópata.

* Gracias a la Editorial Planeta por facilitarme un ejemplar para su lectura y reseña.

Reseña realizada para Momentos de silencio compartido

Valoración:

8,5/10 
"Somos lo que hacemos día a día.
De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito".
Aristóteles

martes, 26 de agosto de 2014

El brillo de las luciérnagas, de Paul Pen




Título: El brillo de las luciérnagas
Autor: Paul Pen
Nacionalidad: España
Plaza & Janés, 2013
368 páginas.
Tapa blanda
Precio: 17,90 euros
ebook: 6,64 €





Descubrí El brillo de las luciérnagas gracias a la lectura simultánea organizada por Laky. Aunque en verdad yo no participé mucho, pero no porque no me gustase el libro, si no porque lo leí en escaso día y medio y, claro, no me dio tiempo a comentar mucho, estaba tan enganchada a su lectura que sólo entré en Twitter para decir que El brillo de las luciérnagas es adictivo.

Argumento

Es un niño de diez años curioso, inteligente, soñador y muy imaginativo. Sería un niño como cualquier otro si no llevara toda su vida encerrado en un sótano impenetrable junto a sus padres, sus dos hermanos y su abuela, todos horriblemente desfigurados por un misterioso incendio del que nadie habla.
Pero la vida oculta de la familia va a cambiar: su hermana acaba de dar a luz, el Hombre Grillo acecha peligrosamente en las sombras y él recibe la visita de unas misteriosas luciérnagas, cuyo potente brillo le animará a intentar escapar del sótano en busca de la verdad.


Mi opinión

En El brillo de las luciérnagas, la historia es narrada por un niño de diez años, quien vive desde que nació en un sótano, con sus padres, su abuela, su hermano y su hermana, quien acaba de tener un bebé. No sabe por qué están allí, no conoce más mundo que ese sótano, no ha visto la luz del sol, excepto el resquicio que entra por una ventana.

Una puerta pierde su significado si no la atraviesas a menudo. Se convierte en pared”.

Desde un primer momento, Paul Pen te atrapa, te sumerge en el mundo que ha creado y es muy difícil salir de él, porque necesitas saber y averiguar todo lo relacionado con esa familia y el sótano. ¿Por qué están allí? ¿No pueden o no quieren salir? ¿Quién es el padre del bebé? Porque si solo están ellos, o el Hombre Grillo existe... o además de mentiras y secretos, en ese oscuro sótano también hay incesto.

Y mientras Paul Pen intercala capítulos en los que nos cuenta el presente de la familia en el sótano con el pasado que les llevó allí, va desgranando una trama que va a más, y que es totalmente adictiva.

Ya decía Tolstoi que todas las familias felices son iguales, mientras que las desgracias lo son cada una a su manera. Y es que a medida que vamos conociendo a esta familia, vemos cómo las decisiones tomadas en una situación difícil, marcan el futuro para siempre. Y que en la vida no es blanco o negro, hay muchos matices.

De una manera soberbia, el autor va desvelando los secretos que tan cuidadosamente ocultan todos al niño. Capa a capa, va desnudando el alma de los personajes. Y aunque no compartas su forma de actuar, puedes comprender por qué son y actúan de esa manera. Y comprendes lo profundo y peligroso que puede ser el amor, el odio, el rencor, la culpa y el resentimiento.

Además, logra algo que no está al alcance de todo el mundo: Aunque el narrador y protagonista de la historia sea un niño, su voz es creíble. No es un adulto intentando hacerse pasar por un niño pequeño: Es un niño con voz propia, no dudas en ningún momento de que es él quien te cuenta la historia.

En definitiva, El brillo de las luciérnagas es una novela extraordinaria, que no puedo más que recomendar a todo el mundo. Un thriller profundo y adictivo. El “solo un capítulo más” se convierte en otro, y otro, y otro más, hasta que llegas al final.

Y se merece la máxima puntuación porque no sólo la historia es buenísima, también lo es la manera de contarla. Sin duda, Paul Pen es un autor a tener muy en cuenta, yo ya he anotado sus demás novelas para no perdérmelas.

Valoración:

10/10
"La carga del pasado es infinita".
Jorge Luis Borges

miércoles, 20 de agosto de 2014

El cartero siempre llama dos veces, de James M. Cain



Título: El cartero siempre llama dos veces
Título original: The postman always rings twice
Autor: James M. Cain
Traducción: Federico López Cruz
Nacionalidad: Estados Unidos
RBA, 2010 
(Primera publicación en 1934)
144 páginas.
Tapa blanda
Precio: 14,25 euros
ebook: No disponible



Argumento

Un trotamundos sin empleo narra la atracción que siente por la esposa de un emigrante de origen griego. Pero no será fácil librarse del viejo marido. Y habrá que contar con el inescrutable destino: ese cartero que siempre llama dos veces.



 Mi opinión

Mi padre cogió prestado este libro de la biblioteca, y cuando lo vi, me entró curiosidad por leerlo. No he visto la película, pero sí algunas de sus escenas más representativas, y me picó el gusanillo por leer una novela negra de hace más de 50 años.

El autor, James Cain, no se deleita mucho en describir a los personajes, ni física ni psicológicamente. Los conocemos, a ellos y a sus contradicciones, a través de sus acciones. Es una novela corta, pero intensa, con la que he disfrutado.

Frank, un joven trotamundos, conoce a Nick Papadakis y a su mujer, Cora, quienes regentan una fonda, y donde Frank empieza a trabajar como mecánico, en la estación de servicio. Enseguida siente una fuerte atracción por Nora:
Entonces la vi. (…) Salvo su cuerpo, en verdad, no era ninguna belleza arrebatadora, pero tenía una mirada hosca y los labios salidos de un modo que me dieron ganas de aplastárselos con los míos”.

La atracción entre Frank y Cora es irresistible, y dan rienda suelta a esa pasión, pues Cora se casó con Nick no por amor, si no por abandonar el lúgubre cafetín en el que trabajaba y aspirar a una vida mejor, y Frank no puede resistirse a lo que siente por Nora. Pero enseguida, esos breves escarceos que tienen se les quedan cortos, y ambos necesitan más, mucho más. Se necesitan el uno al otro sin obstáculos, y tienen uno muy grande: Nick. Así que deciden matarlo, haciendo que parezca un accidente, y así poder estar siempre juntos, sin tener que esconderse.

Y de esta manera, los dos se ven inmersos en una espiral de violencia, desconfianza y recelos, y van cayendo en un pozo oscuro que parece no tener fin. Porque las cosas no salen como esperaban, y aunque se quieren, ambos tienen dudas sobre el otro y los motivos reales que tienen para deshacerse de Nick, se utilizan mutuamente, y la desconfianza se instaura entre ellos, precipitando los acontecimientos.

El cartero siempre llama dos veces, aun rezumando erotismo por todas partes, no tiene ninguna escena de sexo. Pero no hay ninguna duda de la pasión que sienten Frank y Nora, porque lo suyo no es amor, es atracción física pura y dura.

Aunque la novela tiene muchos años, no se ha quedado desfasada. Con unos personajes profundos, reales, oscuros y llenos de contradicciones, y una historia llena de ritmo, pero a la vez pausada, pues se apoya más en sus personajes que en la acción en sí misma, El cartero siempre llama dos veces es un clásico imprescindible para los amantes de la novela negra. 

No he visto la película, pero no tardaré mucho, tengo ganas de ver a Jack Nicholson y a Jessica Lange como los alteregos de Frank y Cora en la gran pantalla.

Como apunte final, no entiendo el título de la novela, no tiene relación con la trama. He leído que en la película queda más claro, ya os lo diré cuando la vea. Cuando Nora y Frank se besan por primera vez, él había cerrado antes la puerta de la calle para que nadie pudiese interrumpirlos (dejando claras sus intenciones de que quería que pasase algo que no podía ser visto por nadie más), llaman a la puerta, Nora va a ver quién es, y le dice a Frank que por qué había cerrado con llave… y que a ella se le ha olvidado quitarla, quedando claro que ambos quieren lo mismo. Y lo único que se me ocurre es que aquel que llamó, fuese el cartero. Pero claro, la segunda vez, ya no lo sé.

Muchas veces, el título de una novela no se entiende hasta casi el final. Pero, ¿habéis leído algún libro cuyo título no tiene nada que ver con la historia, y que es incomprensible el por qué se titula así?

Valoración:

8/10
 
Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas,
y todas son malas cuando nos esclavizan”.
Jean Jacques Rousseau