viernes, 31 de octubre de 2014

Lectura simultánea Brooklyn Follies

Hace ya unos meses Carax, del blog Asteroide B612, y yo decidimos leer Brooklyn Follies de Paul Auster.

Lo estábamos comentando felizmente por twitter cuando varias personas preguntaron si íbamos a hacer alguna iniciativa. Y como a nosotras no hace falta que nos jaleen mucho para apuntarnos a lo que sea, venimos hoy para invitaros a todos los demás.

Se trata de una lectura simultánea, es decir, no existe obligación de reseñas ni horarios, ni fechas ni nada. Cada uno lee a su ritmo.


Empezaremos el 15 de noviembre y los que tengáis twitter iremos comentando nuestras impresiones (sin destripar la trama, por favor) con el almohadillado habitual #leemosjuntos.

Para apuntaros solo tenéis que ser seguidores de los dos blog, y dejarnos un comentario aquí para que os fichemos como compis de lectura. Nada más. Si hacéis publicidad para que llegue a más gente y podamos compartir con muchas más personas sería perfecto.

Qué ¿os animáis?

jueves, 30 de octubre de 2014

La mancha humana, de Philip Roth



Título: La mancha humana
Título original:The human stain
Autor: Philip Roth
Traducción: Jordi Fibla
Nacionalidad: Estados Unidos
Alfaguara, 2001
440 páginas.
Precio: 17,50 euros
ebook: 6,64 €



No había leído nada de Philip Roth. Tenía curiosidad, pero era uno más de los autores que tengo pendientes de estrenarme con ellos. Hasta que Rustis y Mustis propusieron hacer un homenaje al autor. Era la oportunidad perfecta para leerlo, podía elegir el libro que quisiera y, además, conocería la opinión de varios blogueros sobre otras obras suyas.

Así que me dirigí a la biblioteca de Móstoles, deambulé por la estantería con los libros de Roth, fui cogiendo uno, echando un vistazo, cogiendo otro, dejándolo, hasta que cayó en mis manos La mancha humana. Me llamó poderosamente la atención, así que se vino conmigo esperando haber elegido bien, y vaya si lo hice.


Argumento
Durante el turbulento verano del escándalo Lewinsky, Coleman Silk, decano de universidad, ve cómo su reputación y su carrera se arruinan por decir una expresión poco afortunada en un momento inoportuno. La fiebre de lo políticamente correcto -la nueva caza de brujas en EE UU- desata, a partir de una sola frase, consecuencias devastadoras.
Pero la verdad acerca de Silk desarmaría las acusaciones más virulentas. Porque guarda un secreto vital, que no es la aventura amorosa que mantiene con una mujer a la que dobla la edad, ni sus supuestos racismo y misoginia. Es un secreto que guarda desde hace años y que no conocen ni su mujer, ni sus cuatro hijos, ni sus colegas, ni sus amigos.


Mi opinión
En La mancha humana hay dos narradores. Por un lado, Nathan Zuckerman, vecino de Coleman; por otro, un narrador omnisciente. Y ambos se intercalan para contarte la vida de Coleman Silk.
Coleman es un ex profesor y ex decano de la universidad. Dimitió porque se vertieron acusaciones sobre él, en las que se le acusaba de ser racista.
“Puesto que en la quinta semana del semestre aún había dos nombres a los que nadie respondía, a la sexta semana Coleman preguntó al inicio de la clase:
─¿Conoce alguien a estos alumnos? ¿Tienen existencia sólida o se han hecho negro humo?”

Resulta que los dos alumnos que faltaban y a los que se refirió eran negros. Llegó a sus oídos cómo el profesor se había referido a ellos, y lo acusaron de racista. Ante el nulo apoyo del decano y los compañeros frente a esa fuerte pero a la vez ridícula acusación (ridícula por los motivos que alegan los alumnos que presentan la queja), Coleman, antiguo decano y a escasos años de la jubilación, dimite como protesta. Al poco, muere su esposa, y él acusa a todos de su muerte, porque aduce que las presiones ejercidas sobre ellos le provocaron el fatal infarto. Y aquí entra en escena Nathan, porque Coleman está escribiendo unas memorias para explicar lo que pasó, pero acude a Nathan porque necesita a alguien que las ponga en orden y pueda salir de su manuscrito algo legible y coherente.

Y esto es solo el principio. Porque Coleman, además, mantiene una relación con una mujer 34 años más joven que él, la cual tiene un pasado complicado, y un ex marido que la maltrataba y que no parece que vaya a dejarla tranquila en su nueva vida.

Pero lo que hace a Coleman único es un secreto que ha guardado durante años, que ni su viuda llegó a saber, ni sus hijos o amigos conocen. Y no es un secreto nimio, no. Ha marcado toda la vida de Coleman, porque hay cosas que puedes ocultar a los demás, pero de tu interior no puedes borrarlas, quedando marcado a fuego y decidiendo tu destino.

Tal es la magnitud del secreto que esconde Coleman. Me encantaría contaros cuál es, comentarlo, debatirlo, justificarlo, condenarlo, realizar conjeturas e hipótesis sobre el por qué, y sobre cómo creemos que era realmente Coleman. Pero sería hacer un spoiler. El secreto creo que debe descubrirlo cada uno en el interior de la novela, no leerlo fuera de sus páginas.

Cuando el narrador empieza a contar el pasado de Coleman, tuve que parar y retroceder en la lectura, porque creía que, o bien había leído mal, o había entendido mal, o no podía ser. Pero sí, sí es, y es que Coleman es un personaje de todo menos simple.

Y aunque algunas cosas parezcan inverosímiles (como su relación con Faunia, pues él tiene más de 60 y ella treinta y pocos), Roth lo cuenta de tal manera, construye los personajes de tal forma, que no solo se vuelven creíbles, si no también reales.

Al terminar el libro e ir a puntuarlo en Goodreads, cotilleé opiniones para ver qué les había parecido La mancha humana a los demás. Me sorprendió ver que unos cuantos comentaban la prosa de Roth, definiéndola como compleja, rimbombante, difícil. A mí no me lo pareció en absoluto. No es una prosa ligera ni con un ritmo muy ágil, pero no la encontré recargada ni espesa. Luego me di cuenta de que estaba leyendo los comentarios en inglés y que ellos se referían a la versión original, no a la traducción que yo había leído. Y ahora me he quedado con la intriga de saber si en verdad el estilo de Roth es tan recargado y lleno de florituras, o si es que nos estamos acostumbrando a una prosa demasiado simple y sencilla.


Una de las cosas que me ha gustado de La mancha humana es que, aunque tanto a través de Nathan como del escritor omnisciente vamos conociendo a Coleman, no llegamos a conocerle del todo. Y eso me ha gustado porque es como la vida misma, nunca se llega a conocer a fondo a otra persona; muchas veces, ni a uno mismo. Y es que, al finalizar la novela, obtienes muchas respuestas, pero también te quedan rondando varias preguntas.

“¿Obtuvo, gracias a su decisión, la aventura que buscaba, o era la decisión en sí misma la aventura? ¿Era el engaño lo que le proporcionaba placer, la realización del malabarismo lo que más le gustaba, el viajar por la vida de incógnito, o sencillamente había cerrado la puerta a un pasado, a la gente con la que no quería tener nada oficial ni íntimo que ver?”

Como decía al principio, me ha gustado mucho la novela. Cuando finalizas La mancha humana, se queda rondando por tu cabeza. Philip Roth trata muchos temas. A través de la vida de una persona, hace una crítica a la sociedad americana. Pero no hay moralina, solo expone unos hechos, que no dejan de dar vueltas en tu cabeza: racismo, odio, apariencias; la importancia de no salirte del molde, ser como se supone que tienes que ser según los cánones que impone la sociedad; las consecuencias por rebelarte ante el sistema y las costumbres vigentes; la intolerancia, el maltrato, la soledad; las guerras, y las víctimas que genera (no solo en el campo de batalla, si no a los soldados que regresan y a sus familias); la muerte de seres queridos; la familia, la educación, el sistema. Y también, el destino de cada ser humano.

En definitiva, La mancha humana me ha gustado muchísimo. No sólo por la historia que cuenta y sus personajes, si no por todo el trasfondo que hay detrás, y que acabó calando en mí y haciéndome pensar y reflexionar sobre ello.

Quiero terminar haciéndoos una pregunta, y con una reflexión de Coleman sobre el destino de cada persona. En la vida, ¿qué creéis que importa más, el destino, el azar o las decisiones que tomamos?

“(…) Coleman se alejó de ella comprendiendo, como fuera de sus lecturas de los dramas clásicos griegos nunca lo había comprendido hasta entonces, la facilidad con que la vida puede ser una cosa en vez de otra, hasta qué punto es accidental el destino… y, por otro lado, lo accidental que parece el sino cuando las cosas nunca pueden ser de una manera distinta a la que son”.


Valoración:

9/10
“El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite:
deja siempre huellas.”.
Napoleón

miércoles, 29 de octubre de 2014

Noviembre: Mes de la no novela

Laky de Libros que hay que leer viene con otro de sus meses temáticos. Me gusta participar, aunque no leo dos libros seguidos del mismo género/temática, sí suelo leer uno o dos de las iniciativas que nos propone Laky.

En principio, mis lecturas van a ser Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez, el cual estoy leyendo poco a poco desde el verano; y también Hamlet, que me apetece leerlo desde hace mucho, y por fin voy a hacerlo.


Podéis ver la iniciativa y apuntaros aquí




martes, 28 de octubre de 2014

Resumen de septiembre

Septiembre ha sido un mes con pocas lecturas, pero todas muy buenas excepto la última, que podría haber sido también muy buena, pero la mitad del libro era paja.


Han sido las siguientes:

1. Danza de dragones, de George R. R. Martin. Cuando empecé con la serie Canción de hielo y fuego, no tenía el blog. Ahora me da pereza reseñarlos, o empezar por la mitad de la serie. Así que os dejo la estupenda reseña de Carax. Leímos juntas la novela, fue una experiencia maravillosa, y opino exactamente igual que ella (casi que podría intercambiar nuestros nombres y publicarla en mi blog). Pinchad aquí para leerla.

2. La Alejandría olvidada, de Almudena Navarro. Un libro a caballo entre la novela histórica y de aventuras, que me gustó mucho, reavivó mi interés por la  historia y me dejó con ganas de leer la otra novela de la autora, La alcoba escondida.

3. El talento de Mr. Ripley, de Patricia Highsmith. Un libro que me ha encantado, y una película que, aún siendo una adaptación bastante diferente, no se ha quedado atrás. Sin duda, Tom Ripley es un personaje inolvidable y que merece la pena conocer.

4. Muchachas, de Katherine Pancol. Punto fuerte: La nueva historia, con una protagonista que ha vivido con el maltrato desde su infancia. Su punto débil: Los dos (de cuatro) capítulos dedicados a los personajes de la anterior trilogía. Balance: los capítulos "malos" rompen el ritmo y te dejan perdido y con mal sabor de boca.

Por otro lado, he reformado y actualizado la sección Libros llevados al cine. De momento no tengo muchos, sólo ocho, pero me gustaría que me dijerais si os gusta cómo ha quedado, o si cambiarías algo.

Y en breve... ¡resumen de octubre!


                      


* Pinchando en el título o en la imagen verás la reseña.

lunes, 27 de octubre de 2014

Comenzando la semana con… #20

La semana pasada leí poco, así que pensaba haber comenzado Mañana es Halloween, de Israel Moreno, pero al final lo hago esta semana. Hay varias iniciativas del mes del terror (a las que aún no me he apuntado, pero pienso hacer), y esta novela encuadraría muy bien en ellas.

Y después, voy a leer La noche soñada, de Maxim Huertas. Varias blogueras me hablaron muy bien de esta novela (la primera, Concha del blog De lector a lector, de cuyo criterio me fío muchísimo), y por fin me avisaron en la biblioteca de que estaba disponible. Se lo ha leído mi madre, la mayor crítica que conozco, y no le ha hecho mucha gracia, así que ahora tengo un poco de miedo, jajaja. Al menos me sirve para rebajar expectativas (que ya sabemos lo malas que son). ¿Os lo habéis leído?

           

Por cierto, el viernes estad muy atentos a mi blog y al de Asteroide B612, que Carax y yo vamos a anunciaros una lectura simultánea, que por las muchas recomendaciones que nos han hecho, creo que vamos a disfrutar muchísimo.