miércoles, 17 de septiembre de 2014

Octubre: Mes de la novela autopublicada

Laky ha organizado otro de sus meses temáticos. En esta ocasión, octubre va a ser el mes dedicado a las novelas autopublicadas, aquellas que no cuentan con una editorial detrás. 

Aquí puedes ver las bases completas, y apuntarte. Además, Laky ha organizado un jugoso sorteo que no deberías perderos. Mejor dicho, dos jugosos sorteos. Para participar en el segundo, pincha aquí. Tienes para apuntarte al sorteo hasta el 26 de septiembre.


Tengo varias novelas autopublicadas pendientes en mi Kindle, y aún no he decidido cuáles leer para este mes. Estas son mis opciones:

- Los muertos no aceptan preguntas de Antonia Romero.
- Mañana es Halloween de Ismael Romero.
- La cena de los caníbales de Fer Carredano.
- La arena del reloj de Mayte Esteban.
- El amo del fuego de Enrique Osuna.

¿Te animas a participar?

martes, 16 de septiembre de 2014

El síndrome E, de Franck Thilliez



Título: El síndrome E
Título original: Le syndrome E
Autor: Franck Thilliez
Traducción: Joan Riambau Möller
Nacionalidad: Francia
Destino, 2011
576 páginas.
Precio: 21 euros
ebook: 9,49 €



El síndrome E ha sido una lectura patrocinada por Laky, de Libros que hay que leer, quien organizó una lectura simultánea que, si no a todos, sí a la gran mayoría nos enganchó desde el principio.

Conocí a Franck Thilliez gracias a varios blogs, entre otros, a Montse de Con el alma prendida a los libros. Y así llegué a un autor que me encanta, y que puede que de otra manera, no hubiese conocido. Una de las maravillas de la blogosfera: descubrir pequeñas y grandes joyas que tal vez, si no fuese por otros blogueros, jamás hubieran llegado a tus manos.

Argumento (parte de la contraportada)
Un hecho muy importante altera el verano de la teniente Lucie Hennebelle: un examante suyo se  ha quedado ciego cuando visionaba un cortometraje que acababa de comprar. Una película muda, anónima, con un toque malsano, diabólico y enigmático.

A kilómetros de distancia, el comisario Franck Sharko acepta volver al servicio bajo la presión de sus jefes, tras haber abandonado el departamento. Se han hallado cinco cadáveres a dos metros bajo tierra que resultan imposibles de identificar, ya que tiene las manos cortadas, la cabeza abierta y cerebro, dientes y ojos extraídos.


Mi opinión
El síndrome E es el primero de la serie de Sharko y Hennebelle. Antes de éste, hay otros dos libros de Lucie (pero no traducidos al castellano), y otros dos de Sharko: El ángel rojo y Luto de miel. Voy a hablar brevemente de ellos, sólo para remarcar lo importante en este otro. Si tienes intención de leer El ángel rojo o Luto de miel, ya sabes, sáltate los siguientes dos párrafos.

En El ángel rojo, conocemos a Sharko, ese inspector de policía adicto a su trabajo, y sumido en una gran pena, porque su mujer desapareció hace seis meses, y no se sabe nada de ella. Al final, descubrimos que el asesino al que persigue, es un amigo suyo, y que además fue quien secuestró a su mujer, la cual estaba embarazada. Consigue salvarla, pero ella nunca volverá a ser la misma.

En Luto de miel, ya en el prólogo Thilliez nos cuenta que su mujer y su hija están muertas. Su mujer nunca se recuperó psicológicamente de las torturas sufridas durante su secuestro, y se lanzó a la carretera con su hija en brazos, muriendo ambas. Luego pasan más cosas, no sé el qué, porque sólo me leí los tres últimos capítulos (sí, sé lo que estáis pensando, pero la noche de antes me entró curiosidad por ver qué pasaba, porque Xula de Caminando entre libros dijo que pasaba algo importante que tendría relevancia en los siguientes libros). Y vaya si tenía razón: El bueno de Sharko sufre de esquizofrenia paranoide, viendo a un viejo llamado Willy, y a una niña llamada Eugenie. En el epílogo, deja la policía, empieza a tratarse esa esquizofrenia, y estudia criminología. Y cuatro años después, sigue viendo a personas que no existen.

Ya puedes seguir leyendo, hemos llegado a El síndrome E. Dos casos en principio sin ninguna conexión (el visionado de una película que deja ciego a un exnovio de Lucie, policía separada y con dos hijas gemelas; y el descubrimiento de 5 cadáveres sin cerebro, ojos, dientes ni manos del que se encarga Sharko) acaban uniéndose, y así, los destinos de Hennebelle y de Sharko se  entrelazan, en un caso con mentes enfermas, una película que esconde mucho más de lo que parece en un principio, y un desconocido síndrome E que te pondrá los pelos de punta cuando descubras lo que es.

Thilliez se sumerge de lleno en la mente de asesinos en serie, crueles, violentos, inteligentes, sádicos. Y nos arrastra a una investigación con dos personajes que viven para descubrir esa maldad que anida en el mundo, y acabar con ella. La vida personal de Sharko es un desastre: está solo, y sigue viendo a la pequeña Eugenie, a la que le encantan las castañas confitadas y la salsa de cóctel. Lucie, por su parte, es madre soltera de dos niñas pequeñas. Intenta compaginar su trabajo, su vida familiar y su ocio, pero sin gran éxito; porque quiere muchísimo a sus hijas, pero su trabajo es vital para ella, y no es fácil conciliar ambas cosas.

Thilliez siempre nos muestra lo peor de los seres humanos. Cada vez que se descubría algo nuevo de la película, con la mujer desnuda y, sobre todo, con la niña de ojos oscuros, prefería no seguir sabiendo. Porque cuántas atrocidades se han cometido en nombre de la ciencia (sólo hay que ver los experimentos que hacían los nazis con los judíos). Y como siempre, lo pagan aquellos a quienes la sociedad no echará de menos, porque suponen una carga y no les importa lo que pase con ellos. Y lo de la contaminación visual… tan cierto y tan plausible en nuestro mundo de hoy en día, que dan escalofríos sólo de pensarlo (si no habéis leído el libro, podéis pensar que os hacéis una idea, pero no, es mucho peor). ¿Qué hace usted cuando está cansada, teniente? La vida es cada vez más exigente, más extenuante. Se refugia usted en su casa, frente a sus pantallas, y se relaja. Abre su cerebro a las imágenes, como un grifo, con una conciencia reducida, casi dormida. En ese momento se convierte en un blanco perfecto y le inyectan cuanto quieren en la cabeza”.

https://www.flickr.com/photos/magyars/4007728163

Con capítulos cortos junto con otros más extensos, Thilliez nos adentra en estas dos investigaciones que se convertirán en sólo una. ¿Cómo estarán relacionados los casos? ¿Cómo se conocerán Lucie y Sharko? Estas eran las preguntas que me hacía. Porque sabes que se conocerán, e intuyes que se van a llevar bien, porque Lucie es como Franck hace muchos años, antes de que la crueldad de su trabajo le absorbiera por completo.

Y claro que los casos están relacionados, porque la crueldad llama a la crueldad, y la violencia engendra más violencia. Y van desmadejando el misterio, uniendo piezas, descubriendo nuevas cosas sobre la misteriosa película. Y mientras Sharko y Hennebelle empiezan a conocerse, tú vas sabiendo un poquito más de ellos, y gustándote cada vez un poquito más.

Y antes de que te des cuenta, estás completamente absorto por la trama. Thilliez sabe cómo utilizar el lenguaje para crear una historia muy visual. Y cruel. Y adictiva. Con unos personajes oscuros, llenos de inteligencia y pasión, pero también de soledad y tristeza. Y a los que coges mucho cariño, para mí al menos ha sido inevitable, aunque no comporta algunas de sus acciones. Y llegas al final, ves la cara de la maldad en persona, y tristeza y horror se dan la mano.

Y como ya estaba advertida, tenía a mano Gataca, la continuación, para cuando terminase El síndrome E, porque todo el mundo coincide en lo mismo: Thilliez realiza un cliffhanger de esos que, si no tienes el siguiente, hace que quieras tirar el libro contra la pared y matar al autor. Bueno, matarle no, que te quedas sin más novelas suyas. Tal vez, ponerle muchas veces la película maldita. Pero sabiendo que ya ha escrito mínimo el siguiente, claro.

Y aquí viene mi advertencia: Si no tienes Gataca a mano, no leas el epílogo de El síndrome E. De verdad, soy buena y os aviso, porque más que querer, necesitarás leerlo.

Eso sí, yo sacié mi curiosidad sólo con el prólogo y el primer capítulo. Como dije en Twitter, necesitaba cambiar radicalmente de género, tanta maldad, y por partida doble, no lo veía aconsejable. Y los libros me gusta dosificarlos, para disfrutar plenamente de ellos, y que me quede un poquito más de Thilliez por un tiempo. Además, ya se ha encargado Laky de organizar la lectura de Gataca para septiembre. Pincha aquí para apuntarte.

Para terminar mi opinión, voy a decir las palabras que me vinieron a la mente nada más finalizar El síndrome E: Adictivo. Oscuro. Violento. Brutal. Y añado: Imprescindible.

Valoración:

9/10
“La crueldad, como cualquier otro vicio,
no requiere ningún motivo para ser practicada, apenas oportunidad”.
George Elliot

lunes, 15 de septiembre de 2014

Comenzando la semana con... #14

Mis lecturas de esta semana son las mismas que las de la semana pasada: Danza de dragones, de George R. R. Martin, el cual estoy leyendo con Carax, y me está gustando mucho, tanto la lectura en sí como comentarla con Carla.

Y para seguir el ritmo de Carla e ir igualadas (cuando leo Canción de hielo y fuego, lo de "sólo un capítulo más" soy incapaz de cumplirlo), pues lo estoy intercalando con otra lectura. No suelo leer dos libros a la vez (a no ser que sea un libro de relatos), pero me está gustando la experiencia.

El otro libro es La Alejandría olvidada, de Almudena Navarro. Estoy disfrutando con la historia, aunque pensaba que iba a ser más histórico, de momento se está centrando más en el presente que en la trama del pasado. (Aprovecho a recordaros que tengo un sorteo activo de dos ejemplares, pinchad aquí para apuntaros).

Y mi lectura terciaria, que tengo desde agosto, porque me gusta saborearla poco a poco, es Platero y yo.

  


Como veis, tres lecturas completamente diferentes. Y vosotros, ¿con qué lectura (o lecturas) comenzáis la semana?

domingo, 14 de septiembre de 2014

La sombra, de John Katzenbach

Título: La sombra
Título original: The shadow man
Autor: John Katzenbach
Traducción: Cristina Martín, Laura Paredes y Raquel Solá
Nacionalidad: Estados Unidos
Ediciones B, 2007
464 páginas.
Precio: 10 euros
ebook: 5,22 €




He leído dos novelas de Katzenbach, El psicoanalista (buenísima) y Un final perfecto (no tan buena), pero La sombra no la conocía, hasta que Laky y Dani hablaron de ella en Twitter. Y allá que nos lanzamos Manuela de Entre mislibros y yo y Carax de Asteroide B612, a organizar una lectura simultánea que todos los participantes hemos disfrutado.

Argumento

En el Berlín de 1943 pocos vieron su cara, y nadie supo su nombre. Entre susurros era conocido como Der Schattenmann, La Sombra, un despiadado delator judío que colaboraba con la Gestapo.
Miami, finales del siglo XX. La vida del detective retirado Simon Winter da un giro repentino cuando recibe la visita de una aterrorizada vecina, una anciana que cree haber visto a un fantasma del pasado.
Cuando a la mañana siguiente aparece estrangulada, Winter es el único que sospecha la terrible verdad: un escurridizo asesino está exterminando a los supervivientes del Holocausto que viven en Miami.


Mi opinión

Una cosa hay que reconocerle a Katzenbach: sabe llamar la atención desde el principio, y engancharte a su historia. La sombra comienza con Simon Winter, un anciano cuya mujer ha muerto y no ve alicientes para él en la vida, a punto de suicidarse. Pero es interrumpido por su vecina, quien está muy asustada, pues dice a ver visto a la Sombra, y que va a ser la siguiente en morir. Y efectivamente, muere, cuando un drogadicto entra a su casa a robar. Aquí entran en escena Walter, el inspector de policía, y Espy, la ayudante del fiscal. Entre  los tres intentarán atrapar al asesino, y descubrir quién se encuentra detrás de la Sombra, ese judío que trabajaba para los nazis, descubriendo y enviando a la muerte a otros judíos, y que, 50 años después, parece que sigue acabando con aquellos judíos que le vieron, aunque sólo fuera unos segundos, y siguen vivos.

miami
Miami

Por mucho que lea o vea sobre la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, sigo horrorizándome de la maldad del ser humano, y de los horrores padecidos por miles y miles de personas. Y que la humanidad no aprenda de su pasado y de todos sus errores, y siga cometiendo las mismas atrocidades y masacres…

El vídeo de Sophie, en el que cuenta su vivencia, es un ejemplo más del infierno que vivieron muchas personas, de cómo sobrevivieron algunas y tuvieron que vivir el resto de sus vidas con esa experiencia tan dura cargándola sobre sus espaldas. Y encima, en su vejez, viene la Sombra, ese ser cruel e implacable que los entregó sin misericordia a los nazis, para terminar el trabajo y matar a los que sobrevivieron.

Los tres protagonistas me han gustado mucho. Simon, el expolicía, que de pronto se siente útil y responsable de otras personas, y se mete en la piel de la intangible Sombra para atraparle. Walter, un policía negro que se sobrepuso al destino que le aguardaba en su barrio y lucha implacable contra los crímenes. Y Espy, una fiscal latina que lleva consigo la carga de su hermano muerto. Tal vez estos dos últimos personajes son un poco estereotipos, pero aun así me han gustado. Y su relación un tanto predecible y tal vez innecesaria, pero lo reconozco, a mí me ha encantado.

Poco a poco vas conociendo a la Sombra, que por desgracia no está solo en la mente de estos ancianos, y es muy real. Es verdad que, quitando ese primer capítulo, la novela luego va un poco lento, hasta que coge ritmo y te atrapa por completo. Aunque vaya de menos a más, a mí me ha enganchado desde el principio.

Sombras - 02

También hace una crítica velada a la sociedad estadounidense (aquellos casos mediáticos y que reciben presiones, se vuelven importantes y es imprescindible una resolución, mientras otros caen en el olvido y se convierten en un número más de los casos sin resolver).

Y qué decir de la Sombra… Tal vez este personaje queda un poco difuminado, pero ya se sabe, a la luz del día, las sombras desaparecen. Y es imposible llegar a conocer del todo a un camaleón que se camufla en la sociedad como una persona totalmente normal, cuando en su interior tiene un monstruo sediento de sangre. Cumple a la perfección su papel, con un gran rival a su altura: Simon.

Y el final: trepidante. El libro se te pega literalmente a las manos, y no puedes soltarlo hasta leer las últimas páginas. Para mí, un buen final, coherente y a la altura del resto del libro, le da un buen cierre a la historia.

En resumen, La sombra de John Katzenbach, es un thriller ideal para el verano. Y para cualquier época del año.

Valoración:

8,75/10
“Habrá veces que tengas que vencer la oscuridad, aún sin luz”.
Anónimo

jueves, 11 de septiembre de 2014

Una erasmus en Bruselas



Título: Una erasmus en Bruselas
Autor: Alfredo Escardino
Nacionalidad: España
Funambulista, 2014
448 páginas.
Precio: 19,50 euros
No disponible en formato digital




Gané este libro en un concurso, y el autor me lo envió con una bonita dedicatoria, y desde aquí quería darle las gracias. Lo que me llamó la atención del libro, además del título, es que no se desarrollaba en la actualidad, si no en los ochenta, y que además, venía aderezado con un misterio.


Argumento (parte de la contraporta)
Grand Place de Bruselas. Un turista noctámbulo finge fotografiar una mansión, pero su cometido es vigilar, a través del ventanal, a un poderoso personaje que en esos momentos habla por teléfono. Dicha conversación, lo que ocurre después y la reacción del falso turista nos sumergen de lleno en las peripecias de Cristina Vilanova, una joven española que vive en Bruselas una experiencia muy peculiar como estudiante erasmus: una intriga que se remonta al siglo XVII, cuando Flandes pertenecía a la corona española, y que la vincula con una antigua e influyente familia de la aristocracia flamenca. Una circunstancia que ella ignoraba y que la convertirá en pieza clave en un rompecabezas de pinturas barrocas, joyas azte cas, antepasados cuya existencia desconocía, esculturas que hablan sin decir palabra y espías que no son lo que parecen. Y todo ello aderezado con los exámenes, las juergas y los vaivenes sentimentales de todo erasmus que se precie. Con Una erasmus en Bruselas, Alfredo Escardino nos traslada ala Bruselas optimista y cosmopolita de finales de los ochenta.


Mi opinión
Cristina, una estudiante de Derecho, es una de las primeras españolas en realizar el Erasmus, y Bruselas será la ciudad en la que intentará encontrarse a sí misma, y donde vivirá una gran experiencia. Lo que ella no sabe es que no está haciendo el Erasmus como cualquier otro alumno: Alguien ha movido hilos para que ella vaya allí, y se verá involucrada en la búsqueda de  un secreto que oculta su gargantilla, heredada por su bisabuela.

GRAND PLACE -BRUSELAS-
Grand Place, Bruselas

Alfredo Escardino ha sabido unir muy bien la experiencia de los jóvenes que hacen Erasmus (se nota que él mismo fue uno de ellos y que también hizo sus prácticas como stagiarie, la novela se nutre de esas experiencia vividas) con el misterio de la gargantilla que posee Cristina, que forma un lote junto al brazalete de la rica y poderosa familia Jacobs y a un broche desaparecido. Con los tres juntos, se conocerá un gran secreto que podría hundir a la familia, y por eso el conde Jacobs quiere descubrir el misterio e impedir a toda costa que se haga público.


Una erasmus en Bruselas es una novela entretenida, que nos traslada a los años 80, y viviremos los periplos de Cristina, en un país nuevo, con nuevos amigos y amores, nuevas experiencias, fiestas, diversión. Y libertad, esa de la que carece en España, pues siempre ha hecho lo que se esperaba de ella, y ahora siente que puede hacer lo que quiera, y poner en orden sus prioridades y descubrir lo que espera de la vida. Y luego está el misterio de la gargantilla, y lo que ocultan estas joyas. Además, el conde tiene a alguien infiltrado en el círculo de amistades de Cristina, quien le pasa información de todo lo que ésta hace, y lo que va descubriendo sobre las joyas.

La novela me ha resultado entretenida, es ágil y de fácil lectura. Las páginas pasan sin que te des cuenta, y me ha gustado meterme en la vida de Cristina, y en su experiencia como Erasmus, aquella que marca un punto de inflexión en todo aquel estudiante que la vive. Además, el misterio le da un plus a la historia, la hace más interesante.
Manneken Pis
Manneken Pis

Pero llegamos al final. La resolución del misterio no me ha gustado, es muy precipitado. Se resuelve en muy pocas páginas, y me he quedado con cara de ¿Ya?, ¿esto es todo? La propia Cristina nos dice: “Tal vez este desenlace te parezca decepcionante”. Y no es por el desenlace en sí, sino por la manera de llegar a él.

A pesar de este pero, el balance final de la novela es positivo. Solo que me hubiese gustado un final a la altura del resto del libro y que me hubiera dejado con mejor sabor de boca.

En resumen, Una erasmus en Bruselas es una novela entretenida, con la que pasar un buen rato, con misterio incluido, pero que podría haber tenido un mejor final.

Valoración:

7/10
"Viajamos para cambiar no de lugar, sino de ideas".
Hipólito Taine